día de la conservación del suelo: cuidemos la tierra donde crece la vida en el planeta

“La tierra productiva es nuestra base, porque cada cosa que nosotros hacemos comienza y se mantiene con la sostenida productividad de nuestras tierras agrícolas”. - Hugh Hammond Bennett, Científico defensor de la conservación del suelo.

“La tierra productiva es nuestra base, porque cada cosa que nosotros hacemos comienza y se mantiene con la sostenida productividad de nuestras tierras agrícolas”. – Hugh Hammond Bennett, Científico defensor de la conservación del suelo.

 

El 7 de julio se conmemora el Día Internacional de la Conservación del Suelo, con el objetivo de crear conciencia sobre la importancia fundamental que tiene la tierra como recurso y su implicación en el cambio climático. De los suelos dependen nuestra alimentación y nuestra vida. Pero no duran para siempre, pues se agotan y se pierden.

 

¿Por qué es importante conservar el suelo?

 

El suelo es uno de los recursos más complejos que hay en el planeta. Está en constante cambio y no es renovable. Sirve como soporte para todas las formas de vida. Además, sirve de sustrato para el crecimiento de la vegetación, garantizando los nutrientes necesarios para todas las especies. Desde el punto de vista de la agricultura, los suelos funcionan como el canal de comunicación entre el productor y su cultivo.

 

El suelo es un sistema en el que ocurren diversos procesos químicos, físicos y biológicos. En el suelo viven miles de plantas y numerosas especies animales. Desde un punto de vista biológico, los suelos ofrecen numerosos beneficios al medio ambiente.

 

Por todo ello, el suelo juega un papel clave en la vida de las personas y, por tanto, necesita un especial cuidado.

 

La degradación del suelo

 

La contaminación o la explotación excesiva de los suelos afectan directamente a la destrucción del medio ambiente, poniendo en riesgo la supervivencia de las especies. Los efectos negativos sobre el ambiente generan en muchos casos consecuencias perjudiciales sobre la salud de la población, así como sobre los demás seres vivos.

 

La desertificación es un proceso de degradación ecológica en el que los suelos fértiles pierden total o parcialmente su capacidad productiva. Este fenómeno se puede dar por varias causas, como la desforestación, el uso desequilibrado de los suelos (como la erosión) y el mal uso de equipos mecanizados que contaminan la tierra.

 

La mayor parte de las causas de la degradación del suelo están relacionadas con la agricultura y la ganadería, pues en ambos casos se utilizan una gran cantidad de fertilizantes, pesticidas, herbicidas químicos y partículas plásticas. A esto hay que añadir otros factores perjudiciales como las aguas residuales, las partículas tóxicas, la basura, etc.

 

Buenas prácticas para conservar el suelo

 

Cada persona puede ayudar a la protección y conservación de los suelos en su entorno inmediato. Los expertos recomiendan tomar en cuenta estas buenas prácticas:

 

 

PorJuan Carlos Ugarelli

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