frenemos el impacto del cambio climático para salvar el planeta

El 24 de octubre se conmemora el Día Internacional contra el Cambio Climático, con el objetivo de alertar a la población mundial acerca de los efectos nocivos y devastadores del cambio climático en todo el planeta.

El 24 de octubre se conmemora el Día Internacional contra el Cambio Climático, con el objetivo de alertar a la población mundial acerca de los efectos nocivos y devastadores del cambio climático en todo el planeta.

 

¿Cómo se produce el cambio climático?

 

El cambio climático se refiere a los cambios a largo plazo de las temperaturas y los patrones climáticos. Estas modificaciones pueden ser naturales, por ejemplo, a través de las variaciones del ciclo solar. Pero desde el siglo XIX, las actividades humanas han sido el principal motor del cambio climático, debido principalmente a la quema de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas.

 

La quema de combustibles fósiles genera emisiones de gases de efecto invernadero que actúan como una manta que envuelve a la Tierra, atrapando el calor del sol y elevando las temperaturas.

 

Algunos ejemplos de emisiones de gases de efecto invernadero que provocan el cambio climático son el dióxido de carbono y el metano. Estos proceden del uso de la gasolina para conducir un automóvil o del carbón para calentar un edificio. El desmonte de tierras y bosques también puede liberar dióxido de carbono. Los vertederos de basura son una fuente importante de emisiones de metano. La energía, la industria, el transporte, los edificios, la agricultura y el uso del suelo se encuentran entre los principales emisores.

 

Consecuencias del cambio climático

 

Como las emisiones siguen aumentando, la temperatura de la Tierra es ahora 1,1 °C más elevada que a finales del siglo XIX. La década pasada (de 2011 a 2020) fue la más cálida registrada en la historia.

 

Entre las consecuencias del cambio climático se encuentran: sequías intensas, escasez de agua, incendios graves, aumento del nivel del mar, inundaciones, deshielo de los polos, tormentas catastróficas y disminución de la biodiversidad.

 

La población mundial se ve impactada por el cambio climático de diversas maneras. Puede afectar a nuestra salud, a la capacidad de cultivar alimentos, a la vivienda, a la seguridad y al trabajo. Algunos son más vulnerables a los impactos climáticos, como las personas que viven en pequeñas naciones insulares y otros países en desarrollo. Condiciones como el aumento del nivel del mar y la intrusión de agua salada han avanzado hasta el punto de que comunidades enteras han tenido que reubicarse, y las prolongadas sequías están creando un riesgo de hambruna. Se prevé que en el futuro aumente el número de “refugiados climáticos”.

 

El reto de reducir el aumento de la temperatura global

 

En un informe de la ONU de 2018, miles de científicos y revisores gubernamentales coincidieron en que limitar el aumento de la temperatura global a no más de 1,5 °C nos ayudaría a evitar los peores impactos climáticos y a mantener un clima habitable. Sin embargo, la trayectoria actual de las emisiones de dióxido de carbono podría aumentar la temperatura global hasta en 4,4 °C para finales de siglo.

 

Las emisiones que provocan el cambio climático proceden de todas las partes del mundo y afectan a todos, pero algunos países generan mucho más que otros. Los 100 países que menos emiten generan el 3 % de las emisiones totales. Los 10 países con mayores emisiones aportan el 68 %.

 

Soluciones urgentes

 

Las soluciones al cambio climático pueden aportar beneficios económicos, mejorar nuestras vidas y proteger el medio ambiente. Existen acuerdos globales para guiar el progreso, como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París. Hay tres categorías de acción: reducir las emisiones, adaptarse a los impactos climáticos y financiar los ajustes necesarios.

 

El cambio de los sistemas energéticos de los combustibles fósiles a las energías renovables, como la solar o la eólica, reducirá las emisiones que provocan el cambio climático. La producción de combustibles fósiles debe disminuir aproximadamente un 6 % anual entre 2020 y 2030.

 

La adaptación a las consecuencias del clima protege a las personas, los hogares, las empresas, los medios de subsistencia, las infraestructuras y los ecosistemas naturales. Abarca los impactos actuales y los probables en el futuro. La adaptación será necesaria en todas partes, pero debe darse prioridad ahora a las personas más vulnerables y con menos recursos para hacer frente a los riesgos climáticos. Podemos pagar la factura ahora o pagar un costo muy alto en el futuro.

 

Por: Juan Carlos Ugarelli

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