“Cuando uno hace lo que realmente le gusta, le pone tanta pasión que las cosas salen perfectas”

A inicios de este año se integró a la familia de 3Love Inc. Nancy Jo, como profesora del taller de repostería en la Olla Común Yesenia Saenz, ubicada en la localidad de Huaycán, en Lima – Perú, dirigido a las madres de familia que viven allí. En esta entrevista, conversamos sobre los principales aprendizajes y retos de estos primeros meses de funcionamiento del taller. Asimismo, Nancy comparte algunos valiosos consejos para otras mujeres y madres de familia que tienen el sueño de lanzar su propia empresa.

A inicios de este año se integró a la familia de 3Love Inc. Nancy Jo, como profesora del taller de repostería en la Olla Común Yesenia Saenz, ubicada en la localidad de Huaycán, en Lima – Perú, dirigido a las madres de familia que viven allí. En esta entrevista, conversamos sobre los principales aprendizajes y retos de estos primeros meses de funcionamiento del taller. Asimismo, Nancy comparte algunos valiosos consejos para otras mujeres y madres de familia que tienen el sueño de lanzar su propia empresa.

 

¿Cómo evalúas los primeros meses de funcionamiento del taller de repostería en la Olla Común Yesenia Saenz?

 

Han sido fructíferos. Las mamás realmente tienen muchas ganas de aprender, son muy detallistas, están muy atentas a todo, inclusive a la clase de costos, pues cada vez que terminamos una receta están allí sacando su calculadora y viendo el costo para poder vender el producto.

 

¿Qué nuevas habilidades han aprendido las alumnas del taller?

 

Hemos hecho tortas y cupcakes con frosting, que es una crema de mantequilla que se le da forma con una manga repostera y con una boquilla que tiene distintas formas. Ellas han estado practicando bastante. Son muy buenas alumnas, aprenden muy rápido. Han estado practicando cómo dar forma a las rositas y los pétalos. Tienen muchas habilidades manuales y detallistas, lo cual es muy importante en la repostería.

 

¿Cuáles son las principales dificultades que enfrentan las madres de familia del taller?

 

Lo que he notado hasta ahora es el tema del tiempo. Como son mamás, tienen hijos pequeños y los hijos van al colegio, algunos tienen talleres los sábados y ellas tienen que llevarlos. A veces no llegan a tiempo a las clases, pero cuando llegan les damos la bienvenida, porque entendemos que como mamás tienen que invertir ese tiempo en sus hijos para que sus hijos hagan deporte y estén en talleres de matemáticas y demás.

 

¿De qué manera crees que este taller les da a las alumnas la oportunidad de poder desarrollarse y mejorar su calidad de vida y las de sus familias?

 

Definitivamente les da un conocimiento que no tenían. Ellas lo pueden implementar en casa también, aparte de tener el beneficio en el taller pueden hacer tortas ricas para sus hijos en sus cumpleaños, para el esposo y para la familia en general, pueden hacer los postres del día de la madre, del día del padre o de Navidad. También les permite organizarse y poner todo en orden. Eso es un plus que se les da a las mamás.

 

¿Cuál ha sido la reacción de las alumnas al ver los productos terminados, tales como helados, cupcakes y tortas, que ellas mismas prepararon?

 

Se sienten súper emocionadas porque ellas no creían que podían hacer algo tan bonito y tan rico. Cuando hicimos los helados dijeron: “Wow, qué rico sabe, pero ese no es el color de la fresa”, porque no usamos tintes. Entonces la fresa cuando se hace helado se convierte en un color muy pálido, pero ellas cada vez que probaban el helado estaban maravilladas. Cuando hicimos los cupcakes, no podían creer ellas que habían hecho una rosita en el cupcake, estaban súper emocionadas. Se sienten muy bien de saber que pueden hacer algo tan bonito y tan delicado.

 

Aparte de ser profesora, también tienes un emprendimiento de repostería. ¿Cómo nació en ti el interés en la repostería?

 

Yo tengo mi empresa desde hace 11 años. El interés nació desde niña porque mi abuelita en casa preparaba el pudín, la leche asada, la crema volteada, hacía queques de vainilla y yo siempre estaba ayudándola porque me gustaba medir, pesar, remover y hornear. Luego crecí, estudié, me casé, tuve hijos y ahora que mis hijos son un poco grandes, he retomado la repostería. Yo soy empírica, soy autodidacta, no he llevado un curso de repostería como tal.

 

¿Qué tipo de satisfacción personal te da poder dedicarte a la repostería y tener un ingreso haciendo lo que a ti te gusta?

 

Dicen que cuando trabaja en lo que tanto le gusta realmente no trabaja. Y si eso viene acompañado de un ingreso económico es la mayor felicidad del mundo. Yo me siento súper bien, pienso que las personas cuando hacen lo que realmente les gusta, le ponen tanta pasión que las cosas salen perfectas.

 

¿Qué les aconsejarías a otras mujeres que desean hacer un emprendimiento pero no se animan todavía a dar ese primer paso?

 

Es duro al inicio, pero si realmente te apasiona, yo te aconsejo que lo hagas. Yo me tiré a la piscina sin saber nadar y hoy me siento una persona orgullosa de lo que he logrado hasta ahora y orgullosa de poder compartir mi conocimiento con otras personas. Soy totalmente autodidacta. Todo lo he aprendido en casa. También hay cursos gratis en YouTube y tengo muchos amigos chefs que me han regalado recetas maravillosas. Mientras hagas lo que realmente te apasiona, vas a sentir que no trabajas y encima te das el gusto de complacer a otras personas.

 

¿Qué les dirías a las mujeres que son madres de familia y dicen: “Me gustaría contribuir con un ingreso económico a mi hogar, pero ocupándome de mis hijos, no tengo tiempo”? ¿Cómo se puede lograr ese balance entre ser madre de familia y a la vez tener un pequeño emprendimiento o dedicarte a alguna cosa que te gusta hacer?

 

Cuando estudié la carrera de administración, un profesor me dijo: “Si no te alcanza el día, te alcanza la noche”. Yo utilizo mucho la noche. Si bien es cierto duermo poco, cuando estoy muy concentrada en mis trabajos de repostería, no siento que estoy desvelándome. Yo soy una mamá que lleva a sus hijos al colegio y que está todo el día en la cocina. Entonces como mis hijos me han visto siempre haciendo esto, también entienden. Es muy satisfactorio cuando las mamás ven que sus hijitos las ven con tanta admiración y las quieren ayudar, los niños se adaptan a la situación. Así que yo les recomiendo a las mamás que se lancen a emprender, si creen que no tienen tiempo para nada, realmente sí lo tienen, solamente tienen que organizarse bien. Ahora, lo bonito de la repostería es que no siempre tienes que terminar la receta en el momento. Puedes ir avanzando de a pocos, metiendo en la refrigeradora, congelando y así vas avanzando.

 

Por: Juan Carlos Ugarelli

Share the Post:

Related Posts