El Día Internacional de la Sanidad Vegetal se conmemora el 12 de mayo con el propósito de crear conciencia a nivel mundial sobre cómo la protección de la salud de las plantas puede ayudar a poner fin al hambre, reducir la pobreza, proteger la biodiversidad y el medio ambiente, e impulsar el desarrollo económico.
Bioseguridad vegetal para la seguridad alimentaria
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 98 % del oxígeno que respiramos es producido por las plantas, y de ellas proviene también el 80 % de los alimentos que consumimos. Sin embargo, cada año se pierde hasta un 40 % de los cultivos a causa de plagas y enfermedades, lo que compromete seriamente los esfuerzos por garantizar la seguridad alimentaria y una nutrición adecuada para todos.
La bioseguridad vegetal funciona como un sistema de control fronterizo y protección para las plantas: permite inspeccionar, prevenir y responder ante la introducción y propagación de plagas y enfermedades que pueden dañar los cultivos y afectar al comercio. Además, actúa como una red de seguridad que contribuye a garantizar la disponibilidad de alimentos y a proteger los medios de vida de los agricultores. Además, facilita el comercio internacional y contribuye a preservar la biodiversidad.
Las herramientas de bioseguridad, como las normas internacionales de sanidad vegetal aplicadas al comercio, respaldan las cuatro mejoras de la FAO: mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor para todos, sin dejar a nadie atrás.
Cuatro datos clave sobre la sanidad vegetal
- Las plantas sanas son la base de la productividad agrícola y la seguridad alimentaria.
Proteger los cultivos garantiza rendimientos estables, sistemas agrícolas más sólidos y cosechas seguras, proporcionando alimentos para todos. Las plantas sanas también contribuyen a mantener ecosistemas saludables y a proteger la biodiversidad.
- Las plagas de las plantas están aumentado debido al incremento del comercio y los viajes
El comercio y la movilidad aumentan el riesgo de entrada accidental de plagas a través de las fronteras. Las medidas de bioseguridad, como las normas internacionales de sanidad vegetal, ayudan a reducir estos riesgos.
- Tenemos la responsabilidad compartida de mantener sanas las plantas para un mundo sin hambre.
La sanidad vegetal es una responsabilidad compartida. La notificación de plagas inusuales, el uso de material de siembra certificado y el cumplimiento de las normas de cuarentena contribuyen a ello.
- La bioseguridad vegetal protege los cultivos de plagas y enfermedades antes de que se propaguen.
La bioseguridad vegetal consiste en prevenir la entrada, el establecimiento y la propagación de plagas dañinas. La prevención es mucho más rentable que la erradicación.
¿Cómo podemos ayudar?
Existen algunas medidas concretas y prácticas con las que todos podemos ayudar a preservar la sanidad vegetal y así, ayudar a cuidar el medio ambiente.
- No transportes plantas, hortalizas, frutas, tubérculos, semillas ni tierra durante tus viajes, ya que pueden albergar plagas y enfermedades no visibles.
- Sé prudente al comprar plantas y productos vegetales en línea. Verifica siempre el origen y si el producto requiere un certificado fitosanitario antes del envío.
- Informa de cualquier sospecha de plagas o enfermedades vegetales a la organización nacional de protección fitosanitaria.
