“Cuando uno estudia todo se puede lograr” 

Leslie Aliaga es una joven madre de familia que vive en Huaycán, en Lima - Perú. Desde hace un tiempo, en 3Love Inc. tuvimos la oportunidad de conocerla. Primero fue alumna de un taller de repostería que organizamos en la Olla Común Yesenia Saenz. Allí fuimos testigos de su alegría, su energía y su destreza para salir adelante. Posteriormente, 3Love Inc. decidió seguir contribuyendo a su aprendizaje, para que estudie el módulo de Asistente en Repostería en el Centro de Educación Técnico - Productiva de Huaycán. En esta entrevista, Leslie nos cuenta sobre esta experiencia, sobre su pasión por preparar postres y sobre la importancia de la educación.

Leslie Aliaga es una joven madre de familia que vive en Huaycán, en Lima – Perú. Desde hace un tiempo, en 3Love Inc. tuvimos la oportunidad de conocerla. Primero fue alumna de un taller de repostería que organizamos en la Olla Común Yesenia Saenz. Allí fuimos testigos de su alegría, su energía y su destreza para salir adelante. Posteriormente, 3Love Inc. decidió seguir contribuyendo a su aprendizaje, para que estudie el módulo de Asistente en Repostería en el Centro de Educación Técnico – Productiva de Huaycán. En esta entrevista, Leslie nos cuenta sobre esta experiencia, sobre su pasión por preparar postres y sobre la importancia de la educación.

 

Recientemente has aprobado satisfactoriamente el módulo de Asistente en Repostería en el Centro de Educación Técnico – Productiva de Huaycán. Cuéntanos lo que representó esta experiencia para ti.

 

Me siento feliz. En primer lugar porque no pensé lograr todo eso, pero todo se puede en esta vida. Yo tengo una hija pequeña y he hecho todo lo posible para poder seguir estudiando. No solo he sido una alumna ahí, también he tenido un cargo como secretaria. Hemos hecho muchos proyectos productivos, porque en el taller no hay todos los implementos que necesitamos. Al hacer los proyectos productivos, se compraron batidoras nuevas, bases de tortas, utensilios como cucharas medidoras. Además, todos los alumnos aprendimos a hacer turrones y cupcakes navideños.

 

Previamente también participaste en un taller de repostería que organizó 3Love en la Olla Común Yesenia Saenz en Huaycán. ¿Qué es lo que más te gustó del aprendizaje que obtuviste en ese taller?

 

He tenido una buena base, porque anteriormente miraba videos por YouTube y aprendía, pero no es al 100%. Por ejemplo yo antes hacía mis queques, pero no me salían a la perfección, incluso tengo videos donde se ve que mis queques se rebalsaban, porque hay algunos secretos de repostería también, no se le puede mirar mucho al queque cuando está horneando. En el taller de 3Love he aprendido bastante con la profesora Nancy, a hacer galletas, helados, etc. Yo pensaba que hacer helado es fácil, pero no lo es. Es un proceso largo. La profesora Nancy me ha enseñado muchas cosas. Yo le decía: “Quiero aprender tal cosa” y así de esa manera me iba enseñando.

 

¿Cómo nació tu interés o tu gusto por la repostería?

 

A mí siempre me gustó preparar tortas, pero nunca me imaginé estudiar repostería. Esta carrera te da muchas oportunidades de trabajo. Y me gusta, porque en la repostería todo se hace con medidas, todo tiene que ser perfecto. En el camino he tenido muchas personas que han estado ahí conmigo enseñándome sobre la repostería.

 

Tú eres madre de familia y también eres una mujer emprendedora. Cuéntanos cómo has puesto en práctica tus conocimientos de repostería en un emprendimiento que te ayuda a obtener un ingreso económico.

 

He aprendido que para obtener una ganancia, tenemos que separar los materiales y no se debe desperdiciar ni un poquito. Incluso cuando sobra leche, se puede congelar, para que el día que tú hagas una torta, puedes hacer el chantilly usando la leche congelada. No se podrá usar en los postres, pero sí se puede preparar un cupcake con chantilly. Ahí también obtienes una ganancia. También he aprendido que en los helados y las cremoladas hay bastante ganancia, pero es por temporadas, los queques igual se venden más por temporadas. En temporada de invierno tienen demanda los queques, en temporada de verano las cremoladas. Con el tiempo se va aprendiendo con qué obtienes más ganancias y con qué no obtienes ganancias, porque hay sus altibajos.

 

Actualmente tienes un emprendimiento, vendes los postres que tú misma preparas.

 

Sí, siempre reparto mis tarjetas de presentación para que me hagan pedidos. También ofrezco queques, bocaditos y cupcakes temáticos para fiestas. En Huaycán no se venden mucho algunos productos, pero poco a poco haciéndoles probar los queques y los cupcakes, yo sé que sí van a hacer sus pedidos. También estoy en el rubro de decoración para fiestas infantiles.

 

¿Cuál es la mayor satisfacción que te da el poder preparar postres que otras personas compran y disfrutan?

 

Para mí es una alegría. Hace poco, una señora me hizo un pedido de dos queques para un colegio y le gustó, me dijo que estaba rico. Yo me siento feliz cada vez que me dicen cosas positivas. También me han dicho que mis tortas no son secas, sino que son jugosas. En cambio cuando compran en la calle o en las juguerías el queque es seco. Ahí también tiene mucho que ver el costo. A veces el queque que tiene químicos cuesta menos. El mío no tiene químicos, es natural, de casa y el queque de casa cuesta un poquito más.

 

En este camino de aprendizaje que has tenido en la repostería, ¿qué nuevas capacidades has desarrollado a nivel personal?

 

Siento que he desarollado más mis habilidades de comunicación y de ventas. Me he empoderado para hablar de todo lo que yo hacía. Yo sí soy sociable, converso con todos, pero antes conversaba sobre otras cosas. Ahora cada vez que me acerco, les digo: “También hago postres” y los vecinos ya me conocen. Cada vez que me miraban llegar de clases, me decían: “¿Y hoy qué has hecho?” Entonces, ya no hablaba tanto de mí, sino hablaba de los postres que yo hacía.

 

¿Qué les recomendarías a otras mujeres y madres de familia que también desean lanzar su propio emprendimiento? ¿Qué aspectos deben tomar en cuenta?

 

Que se sientan seguras, la seguridad es lo primero, tener confianza en sí mismas, porque antes yo decía: “No, no puedo”, pero cuando uno estudia todo se puede lograr. Yo puedo decir que tener una hija no te quita las ganas de lograr cosas. Al contrario, a mí más bien mi hija me hace superarme. Mi hija me da motivación para seguir adelante. Uno tiene que buscar la manera de seguir, porque si uno dice “No”, siempre va a quedar con eso en la mente. Tanto mujeres como hombres, todos podemos hacerlo posible.

 

Por: Juan Carlos Ugarelli

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