En el mes en el que se conmemoran el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil (2 de abril) y el Día Internacional del Libro (23 de abril), en 3Love Inc. queremos compartir esta entrevista a Antoinette Arévalo e Inés Carriquiry. Junto a Mariana Moreyra, ellas fundaron Cuenta Cuentos Rimana Wasi, un espacio de encuentro entre las historias, sus narradores y los niños. A través de una plataforma virtual en la que los cuentos infantiles son leídos en voz alta por varios peruanos talentosos, los pequeños tienen la posibilidad de acercarse a un mundo nuevo y apasionante: la lectura.
En esta conversación, Antoinette e Inés nos cuentan en qué consiste este proyecto, por qué han decidido apostar por la difusión de la lectura en la niñez peruana, cuáles son las ventajas de leerles cuentos en voz alta a los niños y qué representa para ellas la literatura en sus vidas.
¿En qué consiste el proyecto de Cuenta Cuentos Rimana Wasi?
Antoinette: Cuenta Cuentos Rimana Wasi es una plataforma que tiene como objetivo democratizar el acceso a la literatura infantil. Somos un país en el que los márgenes de acceso a la literatura infantil son muy pequeños. Y eso también se ve reflejado en los resultados que hay en los exámenes internacionales, donde 7 de cada 10 niños no entiende lo que lee. Si es que los expones a textos medianamente complejos, no entienden lo que leen, con lo cual estás diciendo que el 70 % del futuro de nuestro país no entiende textos, lo cual hace que tampoco puedan tener acceso a información.
Inés: Esos son los niños de primaria y es terrible porque lo volvemos a ver en secundaria. A los 15 años viene la prueba PISA y la mitad no entiende lo que lee. Es una conversación que hemos tenido varias veces, que se habla mucho del capital humano, pero si ese capital humano no entiende lo que lee, no resolvemos nada, porque comprender un texto influye en todas tus materias. Para resolver un problema matemático que te da la profesora, si no entiendes lo que estás leyendo, no avanzas.
Antoinette: El tema del aprendizaje con los niños arranca por la conexión emocional. Y eso es lo maravilloso que tienen los cuentos. Lo que hemos logrado es reunir a gente que desde el cariño y el desprendimiento cede su tiempo para generar ese espacio con los niños, porque los cuentos encienden ese espacio de ternura, de conexión con la infancia, de la magia, ese lugar donde las cosas se hacen posibles. En la imaginación todo se hace posible. Dicen que la realidad empieza por soñarla.
Inés: Nosotras veíamos que no podemos arreglar cosas tan complejas como enseñarles a los niños a leer o a escribir, nos encantaría hacerlo, pero todavía estamos en un momento inicial. Entonces decíamos: “Tenemos que despertar ese entusiasmo por soñar e imaginar”, pero veíamos que el acceso es muy difícil. Por ejemplo, en el país hay poquísimas bibliotecas sobre todo a nivel municipal, el peruano lee poco y los libros son caros. Y queríamos llevar ese sentimiento que cada una ha tenido con sus hijos en algún momento al leer un libro, para que otras familias lo puedan tener. Además Antoinette tuvo una experiencia muy linda con niños durante la pandemia, que es el germen que hace que todo esto surja.
¿Qué las motivó a crear este proyecto?
Antoinette: En la pandemia, se cerraron los colegios durante dos años. Y dado el contexto, hubo un abandono escolar muy grande y mucho atraso en la currícula. Entonces, lo que hizo el Ministerio de Educación fue pedir ayuda a ONGs vinculadas a educación, para que busquen y recluten voluntarios. Yo fui una de las miles de voluntarias que participó y tuve ocho niños a mi cargo. En el Ministerio, habían generado una carpeta de aprendizaje que los voluntarios teníamos en digital y los niños lo tenían en físico, porque se había repartido por todo el Perú. Entonces, yo estaba muy contenta hasta que dije: “¿Cómo hago para enseñarle una hora por teléfono a un niño materias como matemática o lenguaje?”. Entonces dije: “Voy a hacer lo que hago con mis hijos, que es leerles un cuento”. Comenzaba la clase buscando algún cuento que tuviera que ver un poco con esa temática. Fue así que yo veía cómo los niños se conectaban con los cuentos y luego me enviaron un video de Al Gore leyendo el cuento “Brave Irene”. Lo busqué y era parte de una iniciativa que se llama “Storyline Online”, donde le piden a los actores de Hollywood que cuenten cuentos. Entonces cuando lo vi, dije: “Esto es lo que voy a hacer (risas). Voy a pedirle a gente famosa que lea cuentos porque los niños, cuando vean a sus personajes famosos van a entrar a verlo”. Y una vez enganchados con las historias, ya no hay escape, porque te enamoras. Entonces eso fue lo que hice. Llamé a Inés y Mariana, que son dos personas que aman los libros como yo y que tenemos además ese anhelo de poder hacer algo por nuestro país, somos madres y una madre siempre es madre más allá de sus hijos, es parte de tu ADN. Así fue surgiendo el proyecto, hablamos con un montón de gente, que se nos unía.
Inés: Eso ha sido lindo, encontrar a tanta gente con ganas de dar, de manera tan desinteresada, su tiempo y su conocimiento.
Antoinette: Nosotras sentimos que tenemos algo muy valioso y a la vez ha sido una suma de conocimientos, de personas, de esfuerzos. Es una experiencia preciosa. Y ahora estamos en una fase piloto. El año pasado tuvimos una experiencia muy bonita con una agencia de publicidad que nos apoyaron ad honorem. Nosotras siempre pensábamos que nuestro objetivo era llegar al niño y ellos nos hicieron caer en cuenta que no podemos llegar a un niño de 4 u 8 años directamente, porque nuestro camino para que sea accesible y gratuito es digital, porque los niños no pueden tener acceso a los libros impresos por los altos costos que tienen. Entonces nuestra vía de llegar era crear ese triángulo mágico que era los padres o cuidadores, los educadores y los niños. Por eso es que estamos haciendo este piloto con los colegios. Estamos trabajando de la mano de maestros y de pedagogos que han armado la currícula en el Ministerio de Educación, para el uso pedagógico de la plataforma en el aula.
¿Es una plataforma donde los niños pueden acceder a los cuentos que son leídos en voz alta? ¿Y el proyecto piloto es para que los niños puedan escuchar los cuentos en clase?
Inés: Así es. Gracias a convenios que hemos podido lograr con editoriales, tenemos el permiso para utilizar sus cuentos. Y también tenemos a estos peruanos talentosos que pueden ser famosos o no, pero todos son gente que tiene una historia de vida interesante y que aporta mucho a todos los chicos que los van a escuchar después con unas reflexiones sobre su vida en un video. Entonces en la plataforma tienes primero un cuento leído y después este narrador te cuenta un poco de su historia. Y la idea es que los profesores puedan usar estos videos en clase a través de una propuesta metodológica en la que se pausa el video en algún momento, se hacen preguntas, se hace una actividad luego del video. O sea se busca que, aparte de emocionar a los chicos con la lectura, la profesora pueda desarrollar una reflexión alrededor de las historias. Y para eso, nos han ayudado para adecuar esto a los estándares de aprendizaje y capacidades lectoras, para que esté bajo los requerimientos del currículo nacional.
¿Cómo seleccionan tanto a los narradores como a los cuentos que cada uno lee en voz alta?
Antoinette: Hemos hecho una lista enorme. Nuestro sueño es generar un abrazo enorme, un círculo positivo donde se reúna el talento peruano a favor del crecimiento de nuestros niños, es crear un espacio de confianza a través del talento. Definitivamente hay personas que son bastante más mediáticas y hay personas que no son conocidas. Sin embargo, cuando escuchas sus historias de vida, son personas sumamente inspiradoras. Entonces la idea que hemos tenido ha sido buscar personas en diferentes áreas de los talentos, del conocimiento o de las actividades, del deporte, de las artes, de las manualidades, etc., para que los chicos puedan inspirarse no solo a través de los cuentos, sino también a través de las historias de vida de los cuentacuentos. Muchas veces nosotros no tenemos en nuestro contexto inmediato personas que puedan abrir nuestra capacidad de soñar. A veces nuestro contexto es una limitante. Entonces nosotros creemos que abriendo esta puertita de conexión, se puede abrir esa posibilidad de que los niños se pregunten: “¿Y si yo también puedo?”. Y eso me parece algo muy bonito. Creo que a todos nos ha pasado en algún momento que conoces a alguien y algo te mueve adentro, algo te inspira. Muchas de las cosas importantes que yo he encontrado en mi vida ha sido a través de los libros, yo era callada de chiquita y siempre me encantaba leer. Entonces creo que cuando la vida inmediata no te da necesariamente las respuestas que tú estás buscando, los libros son un maravilloso camino, porque detrás de un libro siempre hay una historia atracada de alguien que la ha querido resolver.
Inés: Nuestra idea es ver los libros como puertas en la que tú ves hacia afuera un mundo que no conoces, algo nuevo. Pero también es un espejo, porque en algunos libros vas a ver reflejada tu historia, tus sentimientos, tus emociones. Hemos pensado mucho en eso y en el contexto peruano. Queremos tener más libros de autores peruanos. Al principio las editoriales nos han ido facilitando algunos libros, hemos tenido gente maravillosa como la familia de Julie de Trazegnies que nos ha dejado utilizar unos libros que ya no están en circulación pero que son tan maravillosos. Y en algunos casos decíamos: “Este libro lo debería leer tal persona, porque conecta con esta persona”. Por ejemplo, creo que la primera historia que se grabó fue la de Sofía Mulánovich, con el cuento “La vaca que se subió a un árbol”. Es una historia muy inspiradora sobre una vaca que hace algo que nadie hacía. Y Sofía en su momento hizo algo que ninguna chica hacía, entonces conectaba con ella.
Antoinette: El universo de los libros es maravillosamente enorme, pero nosotros tratamos de movernos en un grupo de valores. Primero es la autoestima, empoderar a los chicos, porque sentimos que cuando uno puede mirarse a sí mismo, sentirse tranquilo y darse un valor, sobre eso las cosas empiezan a surgir, la semillita empieza a brotar. Segundo, es el amor a nuestras raíces, a nuestra cultura, sentirnos orgullosos. A veces los peruanos somos como los toros de lidia, porque nos han enseñado a bajar la cabeza. Hay que mirar nuestra tierra, nuestras costumbres, nuestra cultura y eso va a generar además también el respeto a la diversidad, que es otro de nuestros valores. Somos diferentes y esa es la maravilla de la vida, que somos distintos y en esa diversidad es que aprendemos, porque si todos fuéramos iguales, qué aburrido sería.
Inés: Nos gustaba eso, que fueran historias inspiradoras. Hemos tenido también la suerte de ganar un premio del Ministerio de Cultura, justamente para promover a autores peruanos y cuentos peruanos. Y también somos conscientes de que en los libros no todo tiene que ser valores, hemos hablado también del placer de la lectura, o sea la lectura tiene que ser divertida también, porque ese es el primer enganche. Entonces tiene que haber una combinación entre el amor a la lectura, leer por placer, por reírte, por divertirte y a veces también para hacerte hablar de temas que no se te hubiesen ocurrido. Como digo, la lectura es una puerta hacia algo diferente y otra vez regresas a ti mismo y encuentras que otra persona puede sentir como tú o puede ser tan diferente a ti, pero también siente como tú.
Antoinette: Cuando a Mario Vargas Llosa se le preguntó: “¿Qué es lo más importante que ha pasado en tu vida?”, él dijo: “Aprender a leer”. Él encontró esa salida en los libros y creo que a muchas personas nos ha pasado eso. Entonces en el mes de la literatura infantil, en el mes del libro y en el mes que partió Vargas Llosa, que es nuestro único Premio Nobel y una persona que ha encendido tantas cosas en nuestro pensamiento, me parece importante evocarlo con esas palabras, porque creo que leer te abre una puerta a posibilidades que no necesariamente vas a encontrar en tu vida inmediata.
¿De qué manera los niños pueden acceder a los cuentos leídos por los narradores?
Antoinette: Lo que estamos haciendo son pilotos, uno en el colegio Perú Italia de Villa El Salvador y otro en el colegio Amiguito de Cieneguilla. Nosotros queremos llegar a los niños de 4 a 8 años, que es el período de iniciación a la lectura y que son los libros a los que nos enfocamos por el momento. Estamos puliendo lo que ya hemos logrado hacer para poderle dar otra dimensión, porque nuestro objetivo es llegar a todo el Perú. Entonces, vamos poco a poco, en esas estamos. La experiencia con los niños hasta el momento ha sido super bonita, el viernes tenemos un taller para poner en efecto la plataforma como una herramienta pedagógica. El problema es que la mayoría de colegios no tienen libros o tienen libros muy básicos, entonces los niños no están expuestos a una diversidad de literatura infantil. Entonces nosotros estamos abriendo una oportunidad para tengan ese encuentro con la diversidad enorme que hay de literatura escrita en español y ojalá pronto también escritas en lenguas nativas o traducidas a lenguas nativas, pero el hecho de que los niños puedan escuchar esas historias ya es un paso enorme.
¿Por qué es importante incentivar el hábito de la lectura en los niños a partir de escuchar cuentos leídos en voz alta?
Inés: Nos hemos dado cuenta que la lectura en voz alta es potente, porque te ayuda con la pronunciación y la fluidez. Nos hemos dado cuenta de la importancia del silencio, de un punto y una coma, para que entiendas el contenido, para que realmente comprendas lo que estás leyendo. Y eso se aprende escuchando a otra gente. Por eso es tan importante que alguien te lea, es como todos vamos aprendiendo. Entonces por eso creemos que este grupo de chicos de 4 a 8 años es fundamental. A los maestros también les sirve mucho porque es de ayuda, sobre todo si la clase ya está pautada con actividades. Creemos que allí hay un nicho al que podemos llegar y ojalá más adelante tengamos cosas para adolescentes. Tenemos un montón de sueños, pero vamos poco a poco.
A nivel personal, ¿de qué manera la lectura les ha ayudado a ustedes en su vida, qué les ha enseñado?
Antoinette: Para mí, los libros han sido una puerta para encontrar respuestas a cosas que no necesariamente encontré en mi vida inmediata. Ha sido un espacio para encontrarle sentidos. Y yo desde chiquita siempre soñé con ser escritora. Solo que me daba un poco de pudor, porque no sentía que era tan talentosa. Logré publicar hace dos años un poemario, pero para mí la palabra siempre era un camino paralelo donde darle un orden a lo que la realidad no me permitía sostener necesariamente. Para mí los libros son un espacio de libertad, de encuentro, de claridad y sentido.
Inés: Todos vivimos con cada personaje de los libros, lloramos con ellos, nos reímos con ellos. Cada vez que termino un libro sufro y todavía sigo pensando en los personajes. No puedo imaginar la vida sin historias porque nos emocionan, nos inspiran, nos dan audacia, nos dan valor, nos enseñan cosas nuevas. Creo que son fundamentales, realmente aprendemos con los libros, nos hacen ser quiénes somos, cada una de esas historias nos marcan y nos abren posibilidades.
Antoinette: Recientemente cuando falleció Vargas Llosa, me sentí horrible, porque como yo soñaba con ser escritora, lo he leído mucho y él tiene algo muy peruano. Yo creo que cuando tú tratas de escribir también buscas encontrarte ese espejo de tu propia identidad y cómo resuelves tus propias contradicciones y las conectas en palabras. Cuando lees, empiezas a mirar posibilidades que exceden lo que tú eres. Y eso es bonito porque a veces vivimos muy encerrados en una identidad y el universo es mucho más grande. Creo que la literatura, el arte y la música te permiten expandir ese espacio de lo que tú llamas “realidad”, a lo que tú llamas “yo”.
Inés: Y te permite ver al otro con otra mirada, con menos miedo y eso es lo que hoy en día es tan terrible, con estas divisiones que hay en el mundo, por el temor al otro. Leer permite suavizar eso, porque te das cuenta que el otro puede ser muy distinto a ti en varias cosas, pero al final todos somos humanos y los sentimientos son los mismos. Creo que eso solo lo logran los libros y después ha pasado quizás con algunas películas, pero el libro tiene un poder mucho más fuerte y nos da mucha claridad de pensamiento para poder expresarnos también y para poder escribir.