El 20 de noviembre se conmemora el Día Universal del Niño. Se trata de una jornada dedicada a la acción por y para los niños y las niñas en todo el mundo. Sirve también para celebrar la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño, los cuales son innegociables y universales. Sin embargo, en la actualidad hay muchos lugares donde estos derechos se malinterpretan, se ignoran, se deniegan o son atacados.
Para cada niño, todos los derechos
La Convención de los Derechos del Niño (aprobada en 1989) establece una serie de derechos para los niños y las niñas, incluidos los relativos a la vida, la salud y la educación, el derecho a jugar, a la vida familiar, a la protección frente a la violencia y la discriminación, y a que se escuchen sus opiniones.
Todos los miembros de nuestra sociedad —padres y madres, personal docente y sanitario, dirigentes gubernamentales, líderes políticos y empresariales, organizaciones civiles y medios de comunicación— desempeñan un papel clave en el bienestar de la infancia.
De ese modo, este Día Mundial nos ofrece un punto de partida para llevar a cabo medidas inspiradoras para defender, promover y celebrar los derechos de la infancia a través de diálogos y acciones que construirán un mundo mejor para los niños y las niñas.
Luchemos contra el racismo y la discriminación que sufren los niños
El racismo y la discriminación ejercida contra los niños y las niñas por su origen étnico, su idioma y su religión están muy extendidos en algunos países, según un informe de UNICEF publicado en 2022.
El documento, titulado “Negación de los derechos: Los efectos de la discriminación sobre la infancia”, muestra hasta qué punto el racismo y la discriminación afectan a la educación, la salud y el acceso al registro de nacimientos y a un sistema de justicia imparcial y equitativo, y pone de manifiesto las grandes disparidades que existen entre grupos étnicos y minorías.
“Sufrir exclusión y discriminación durante la infancia puede dejar secuelas de por vida”, afirmó la Directora Ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell. “Esto nos perjudica a todos. Proteger los derechos de todos los niños y niñas, sean quienes sean y vengan de donde vengan, es la forma más segura de construir un mundo más pacífico, próspero y justo para todos”.
Asimismo, el informe revela que los niños y niñas de grupos etnolingüísticos y religiosos marginados de 22 países de ingresos bajos y medianos están por detrás del resto de niños y niñas en cuanto a las aptitudes de lectura. En promedio, los estudiantes de entre 7 y 14 años procedentes del grupo más favorecido tienen más del doble de probabilidades de adquirir las aptitudes fundamentales de lectura comparados con los estudiantes del grupo menos favorecido.
La discriminación y la exclusión acentúan las privaciones y la pobreza intergeneracional, y tienen graves consecuencias para la salud, la nutrición y la educación de la infancia. Además, los niños y niñas que sufren discriminación y exclusión tienen una mayor probabilidad de ser encarcelados, de presentar tasas más altas de embarazos en la adolescencia y de obtener ingresos más bajos y acceder a menos oportunidades de empleo en la edad adulta.
A pesar de que la pandemia de la COVID-19 ha evidenciado profundas injusticias y prácticas discriminatorias en todo el mundo y que los efectos del cambio climático y los conflictos siguen poniendo de manifiesto las desigualdades existentes en muchos países, según el informe, la discriminación y la exclusión han persistido durante mucho tiempo para millones de niños y niñas de grupos étnicos y minoritarios, en particular en relación con el acceso a la vacunación, a los servicios de agua y saneamiento y a un sistema de justicia imparcial.
El informe destaca también la medida en que los niños y los jóvenes sienten el peso de la discriminación en su vida cotidiana. Según una encuesta de U-Report, que recabó la opinión de más de 407.000 participantes, casi dos terceras partes de las personas encuestadas perciben la discriminación como algo común en su entorno, mientras que casi la mitad cree que las prácticas discriminatorias han tenido un impacto significativo en su vida o en la de alguien que conocen.
“En el Día Mundial de la Infancia, y cada día, todos los niños y las niñas tienen derecho a sentirse incluidos, a recibir protección y a tener las mismas oportunidades para desarrollar todo su potencial”, ha señalado Catherine Russell. “Todos tenemos el poder de luchar contra la discriminación ejercida contra la infancia: en nuestros países, nuestras comunidades, nuestras escuelas, nuestros hogares y nuestros propios corazones. Tenemos que hacer uso de ese poder”.