Día Libre de Bolsas de Plástico: ¿Cuáles son sus efectos en el medio ambiente?

El 3 de julio se conmemora el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, con el propósito de reflexionar sobre el uso de los plásticos de un solo uso en nuestra vida diaria y a la vez renovar nuestro compromiso para reducir su uso.

 

Aunque su historia no tiene más de un siglo, las bolsas de plástico están omnipresentes en el mundo: desde las profundidades del océano hasta la cima del monte Everest. Aproximadamente se consumen anualmente 5 mil millones de estos embalajes, según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

 

El origen de la bolsa de plástico

 

Según la National Geographic, la historia de la bolsa de plástico se remonta al siglo XX. El primer antecedente ocurrió en 1933, cuando se creó por accidente el polietileno en una planta química en Northwich, Inglaterra.

 

Tres décadas después, la bolsa de polietileno de una sola pieza fue diseñada por el ingeniero Sten Gustaf Thulin y patentada en 1965 por la empresa sueca en la que trabajaba.

 

A partir de la década de 1970 el uso de este producto se masificó en el mundo. En 1979 las bolsas de plástico se introdujeron ampliamente en Estados Unidos, donde los consumidores generaron amplios debates que llegaron a los medios de comunicación por una inicial reticencia a abandonar las bolsas de papel.

 

Efectos en el medio ambiente y nuestra salud

 

En 1997, Charles Moore, un marinero e investigador estadounidense, advirtió la gran mancha de basura del Pacífico, una zona ubicada en el más grande de los giros producidos por las corrientes marinas del mundo donde se han acumulado inmensas cantidades de desechos de plástico que amenazan la vida marina. Se estima que a los océanos llegan cerca de 12 millones de toneladas de plásticos cada año.

 

En 2002, Bangladesh advirtió que las bolsas también obstruían los sistemas de drenaje, lo que generaba graves inconvenientes durante las inundaciones. Por ese motivo, a comienzos del siglo XXI el país asiático se convirtió en la primera nación del mundo en prohibirlas.

 

Las bolsas de plástico tardan más de 500 años en descomponerse. Y lo hacen desprendiendo cientos de miles de diminutos fragmentos de microplásticos, junto a todos los aditivos y tóxicos que puedan llevar.

 

De acuerdo a la National Geographic, en 2022 científicos de los Países Bajos y del Reino Unido anunciaron que habían encontrado pequeñas partículas de plástico en seres humanos vivos, en dos lugares donde no se habían visto antes: en el interior de los pulmones de pacientes quirúrgicos y en la sangre de donantes anónimos.

 

Ambos señalaron un cambio en el foco de preocupación sobre los plásticos hacia la nube de partículas de polvo aerotransportables dentro de la cual vivimos, siendo algunas de esas partículas tan pequeñas que pueden penetrar profundamente dentro del cuerpo e incluso dentro de las células.

 

La prohibición de las bolsas plásticas en América Latina

 

Con el tiempo, otros países además de Bangladesh comenzaron a limitar su uso e incluso prohibirlas. Según el PNUMA, Antigua y Barbuda fue el primer país de Latinoamérica y el Caribe en prohibir las bolsas de plástico en 2016.

 

En algunas ciudades latinoamericanas, la legislación restringe la entrega de bolsas plásticas no biodegradables en las tiendas. Entre ellas se encuentra las tres más pobladas de la región: Ciudad de México, Buenos Aires y São Paulo.

 

En Chile, una ley prohíbe la entrega y comercialización de bolsas plásticas de comercio en todo el territorio nacional. En Colombia, la Ley 2232, que comenzará a regir a partir de esta semana, busca limitar los plásticos de un solo uso y prohíbe las bolsas elaboradas con este material descartable.

 

Con el tiempo, estas iniciativas se han popularizado. Tal como comunicó el Programa de las Naciones Unidas, para 2018, 127 de 192 países estudiados habían promulgado algún tipo de legislación nacional para abordar los problemas que acarrean las bolsas de plástico.

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