El Día Internacional de la Educación se conmemora el 24 de enero. La educación es la base para una sociedad justa, igualitaria y autosuficiente. En el contexto del avance de la Inteligencia Artificial, es importante revisar de qué manera ofrece algunas ventajas y desafíos a la educación.
Importancia de la educación
La educación aumenta la productividad de las personas y, como consecuencia, su potencial de obtener un empleo remunerado. La educación ayuda a erradicar la pobreza y el hambre, contribuye a mejorar la salud, promueve la igualdad de género y reduce la desigualdad. En definitiva, es fundamental para formar a las futuras generaciones, forjando mejores ciudadanos.
La educación ofrece a los niños y las niñas una oportunidad de salir de la pobreza y un camino para alcanzar un futuro prometedor. Sin embargo, 244 millones de niños y jóvenes están sin escolarizar, 617 millones de niños y adolescentes no pueden leer ni tienen los conocimientos básicos de matemáticas; menos del 40 % de las niñas del África Subsahariana completan los estudios de secundaria de ciclo inferior y unos 4 millones de niños y jóvenes refugiados no pueden asistir a la escuela. En suma, el derecho a la educación de estas personas se ve seriamente afectado.
Inteligencia artificial y educación: preservar la autonomía en un mundo automatizado
En el Día Internacional de la Educación 2025, la UNESCO ha designado el lema “Inteligencia Aritificial y educación: preservar la autonomía en un mundo automatizado”, con el fin de reflexionar sobre el poder de la educación para dotar a las personas y a las comunidades de los medios necesarios para navegar, comprender e influir en los avances tecnológicos.
A medida que los sistemas informáticos y de IA se vuelven más sofisticados, los límites entre la intención humana y la acción automatizada se difuminan, lo que plantea cuestiones críticas sobre cómo preservar, redefinir e, idealmente, elevar la capacidad humana en una era de aceleración tecnológica.
Según encuestas recientes, en los países de mayores ingresos, más de dos tercios de los estudiantes de educación secundaria utilizan herramientas de IA generativa para automatizar la realización de tareas académicas. Los docentes y las escuelas también están empleando tecnologías de IA para evaluar y responder al trabajo de los estudiantes. Los itinerarios de aprendizaje, tradicionalmente seleccionados y definidos por docentes y expertos en desarrollo curricular, están siendo cada vez más determinados por máquinas habilitadas con IA.
En la educación superior, la IA desempeña un papel en diversos aspectos, desde la enseñanza hasta los procesos de admisión y certificación. Además, las herramientas de IA contribuyen a recopilar y analizar grandes conjuntos de datos educativos para orientar la asignación de recursos e influir en decisiones tan variadas como la asignación de docentes, la planificación de calendarios académicos, la orientación profesional y psicológica, y la proyección de deserción escolar.
La IA también está transformando el mundo laboral y los requisitos de formación, actualización y reconversión de habilidades. Comprender en qué medida la automatización y el análisis de datos por máquinas son útiles es, en última instancia, una responsabilidad de la educación. Se requiere investigación para reforzar la alineación de las decisiones de las máquinas con la intención y los valores humanos, y para delegar los juicios a criterio humano cuando exista ambigüedad. Aclarar cómo mantener las líneas de responsabilidad sobre las acciones realizadas por máquinas, tanto dentro como fuera del sector educativo, es también una tarea urgente que la educación y la investigación pueden ayudar a resolver.
La educación desempeña un papel fundamental al ayudar a individuos y grupos a determinar qué tareas deben delegarse a la inteligencia artificial y cuáles deben permanecer firmemente en manos humanas. Tomar estas decisiones requiere comprender la IA: los fundamentos de su funcionamiento, sus capacidades actuales y en constante evolución, sus fortalezas, sus limitaciones y sus riesgos. Los sistemas educativos de todo el mundo están siendo actualizados de manera adecuada para ayudar tanto a docentes como a estudiantes a desarrollar las competencias en IA necesarias para desenvolverse en un mundo donde esta tecnología será cada vez más omnipresente.
Los marcos de competencias de la UNESCO para estudiantes y docentes ofrecen hojas de ruta claras. Estos marcos explican que la alfabetización en IA implica no solo desarrollar conocimientos técnicos, sino también cultivar una conciencia crítica y ética sobre el uso de las herramientas de IA. La educación ayuda a docentes y estudiantes a cuestionarse no solo cómo funciona una herramienta y con qué propósito, sino también bajo qué condiciones y términos se está utilizando. Desarrollar las competencias en IA de todos los estudiantes contribuirá a garantizar que la autonomía y la intención humanas se mantengan intactas, incluso a medida que la tecnología continúe avanzando.