El Día Mundial contra el Trabajo Infantil se conmemora el 12 de junio, con el objetivo de denunciar la explotación infantil que se lleva a cabo en muchos países del mundo, donde se obliga a los niños a trabajar, negándoles el derecho a la educación, la salud y una vida plena que les permita lograr su desarrollo y bienestar integral.
¿Qué es el trabajo infantil?
Uno de los principales objetivos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) desde su fundación ha sido el abolir el trabajo infantil, adoptando y supervisando los estándares laborales de edad mínima, que debería coincidir con la edad en que cesa la obligatoriedad de ir a la escuela.
El trabajo infantil, prohibido en el derecho internacional, comprende tres categorías:
- Las peores formas de trabajo infantil: esclavitud, trata de personas, servidumbre por deudas y otras formas de trabajo forzoso, reclutamiento de niños para utilizarlos en conflictos armados, prostitución, pornografía y otras actividades ilícitas.
- Trabajos realizados por niños que no alcanzan la edad mínima especificada para ese tipo de trabajo según la legislación nacional, de acuerdo con normas internacionalmente aceptadas, que impida la educación y el pleno desarrollo del niño.
- Un trabajo que ponga en peligro el bienestar físico, mental o moral del niño, ya sea por su propia naturaleza o por las condiciones en que se realiza, denominado trabajo peligroso.
Películas que abordan el trabajo infantil
Con ocasión del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, en 3Love Inc. queremos mencionar tres películas de ficción y tres documentales que abordan este tema y que nos invitan a reflexionar sobre esta problemática.
- “Ni uno menos” (China, 1999). Director: Zhang Yimou. Este drama narra la historia de Wei Minzhi, una niña de 13 años que vive en un pueblo de las montañas. Un día el alcalde le ordena que sustituya durante un mes a su maestro, prometiéndole 10 yuan si consigue que ningún estudiante abandone la escuela. Sin embargo, el revoltoso Zhang Huike deja el colegio para ir a la ciudad en busca de trabajo, y la abnegada Minzhi tendrá que ingeniárselas para que regrese a la escuela. Ganó el León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia.
- “Oliver Twist” (Reino Unido, 2005). Director: Roman Polanski. Esta adaptación de la novela homónima de Charles Dickens, cuenta la vida del niño huérfano Oliver Twist. Después de ser expulsado de un orfanato, se escapa y llega a Londres. Allí se ve obligado a trabajar para el malvado Fagin, quien dirige una banda de niños carteristas.
- “Quisiera ser millonario” (Reino Unido, 2008). Director: Danny Boyle. En esta película, un participante del programa de televisión “¿Quién quiere ser millonario?” narra todas las dificultades y obstáculos que él, su hermano y una amiga sufrieron de niños, exponiendo así las condiciones de explotación, prostitución y trabajo infantil que afrontan los niños en la India. Ganó 8 premios Oscar, incluyendo mejor película.
- “Los herederos” (México, 2008). Director: Eugenio Polgovsky. Este documental retrata la vida de los niños mexicanos que comienzan a trabajar en el campo desde pequeños y muestra su lucha diaria por sobrevivir. Las realidades de estos niños son reflejo de aquellas de sus ancestros. Ganó el trofeo al mejor documental en el Festival de Cine de Lima y en los premios Ariel.
- “El lado oscuro del chocolate” (Dinamarca, 2010). Directores: Miki Mistrati y U. Roberto Romano. Este documental denuncia la explotación de los niños africanos que trabajan en la producción de chocolate. El periodista danés Miki Mistrati investigó este caso y encontró que los niños se ven obligados a realizar trabajos forzados, mientras se abusa físicamente de ellos y se les paga salarios bajos o incuso ningún salario en absoluto. Algunos se quedan allí hasta que mueren y varios no vuelven a ver nunca a sus familias.
- “Manos invisibles” (Estados Unidos, 2018). Directora: Shraysi Tandon. Este documental denuncia el trabajo infantil y la trata de niños en las cadenas de suministro de las mayores corporaciones del mundo. La película rodada en seis países ofrece un relato estremecedor de niños de tan sólo cinco años que fabrican los productos que compramos y consumimos cada día. Las escalofriantes imágenes muestran cómo se vende a los niños como animales al mejor postor y cómo otros sufren los abusos de un trabajo que los esclaviza.